Hace dos semanas comentaba con mi madre que
no creía que mi bebé de 2 meses me distinguiera demasiado del resto de las personas. Sí, me regaló su primera sonrisa dirigida, pero no notaba grandes diferencias más allá de eso (salvo el tema "tetil", que donde esté su teta, que se quite el resto del mundo).
Hemos pasado unos días en casa de mis suegros y día tras día, para mi sorpresa, ha ido dejando claro que sabe quienes son sus padres. Por la mañana mi hija es toda sonrisas, pero al llegar la tarde comienza a estar cansada y se queja de todo: tengo hambre, tengo sueño, tengo mimo, lo tengo todo,... A veces coge un berrinche tan gordo que no la deja comer ni dormir y ya la hemos liado. Cuando entra en ese bucle, su padre o yo la abrazamos y le cantamos suave al oído. También valdría decirle cosas bonitas, pero no es fácil mantener la calma con un bebé gritando en tu oído y tirándote del pelo, me resulta más sencillo concentrarme en la canción. Hasta ahora pensábamos que se calmaba mejor con nosotros porque nadie como papá y mamá conocen el "truco" de abrazarla y cantar. Creíamos que era una cuestión de que estaba más acostumbrada a nuestros brazos o nuestras nanas. Pero
nidecoña.
Estos días ha demostrado que
cuando tiene berrinche quiere que papá, o mejor aún,
mamá, la calme. Con los abuelos no hace sino gritar más (aunque es verdad que los abuelos tienen aún "poca mano" con bebés). Y no sólo durante el berrinche, después de la tormenta, ayer la tenía tumbada sobre mis piernas, riéndose y tranquila, y fue cogerla su abuela y romper a llorar. Y esto ha ocurrido después de llevar 5 días con ellos.
La verdad es que
cuando estamos con mis suegros "echo de menos" a mi bebé. Duerme conmigo y menos mal que tenemos la teta, pero siento que no tenemos tiempo para nosotras (no sé si será que tengo celos, o que les tengo manía, pero no me gusta que su abuela se la lleve de paseo o a dormir la siesta). Así que debo reconocer que
estoy encantada con esta mamitis prematura que le ha entrado, aunque me parece peligrosa porque ya hemos empezado a oír los comentarios acerca de si la tengo muy "malcriada".
¿Sabéis a qué edad empiezan a extrañar los niños? ¿No os parece pronto que lo haga a las 12 semanas?