Mi embarazo sigue avanzando y ya hemos llegado a la semana 32, y no sé si por mi próxima maternidad, desde hace unos días vienen a mi cabeza recuerdos bastante amargos de mi adolescencia relacionados con mi madre.
Me viene a la cabeza uno de sus cumpleaños en que la hicimos un regalo (bastante marujil, para qué negarlo) y se enfadó muchísimo con nosotros, pero creo recordar que en especial conmigo (tendría unos 15 años). También recuerdo malentendidos que surgían entre nosotras y que tenía completamente enterrados, y otras tantas imágenes que no veo sentido revivir.
Cuando mi madre estaba embarazada de mí, murió su madre. Nunca hasta ahora me había dado cuenta de que al propio dolor de perder a tu madre, hay que añadir que la pérdida se produzca en un momento como este que estoy viviendo. Quizá esto puede justificar que mi madre no siempre fuera la persona más feliz del mundo durante mi infancia o tuviera comportamientos que entonces normalizaba y ahora me parecen mucho más que extraños. Cierto es que no creo que fuera fácil convivir conmigo durante mi adolescencia, pero echando la vista atrás me da la sensación de que en algunos momentos no éramos más que dos "desequilibradas".
Por supuesto todo aquello pasó y ahora mantengo una relación de complicidad con mi madre que creo que es bastante buena y saludable (salvo excepciones), por lo que no entiendo qué hacen todos esos fantasmas del pasado aflorando de nuevo.
¿Os pasó/está pasando algo parecido? ¿ Encontráis alguna explicación?
A nuestro nido acaba de llegar una preciosa bebé para ponerlo patas arriba y dar un giro a nuestras vidas
miércoles, 26 de diciembre de 2012
viernes, 7 de diciembre de 2012
La gota de leche (editado)
El martes 4 de diciembre, a un día de cumplir la semana 29 de embarazo, llegué del trabajo y, antes de hacer la cena, me fui a poner el pijama. Como cada día al desvestirme, me miré: miré mi barriga, que cada día me parece más enorme con ese ombligo que lleva dos semanas más fuera que dentro, recorrí con un dedo la línea negra que divide mi barriga en dos, observé mis pezones, más oscuros de lo que nunca hubiera imaginado... Mis pezones, que me parece que tuvieran vida propia porque evolucionan a su ritmo y últimamente los noto muy diferentes, a veces duelen, y tienen pequeños relieves. Acerqué un dedo y, como cuando notas una zona en tu piel diferente, apreté con él suavemente y lo deslicé... y entonces apareció: ¡una gota!
Alucinada, volví a apretar y la gota creció. Una gran gota amarilla en mi pezón derecho. A gritos, llamé a mi marido, por un lado la necesidad de compartirlo todo con él, pero también porque ese color tan amarillo no era lo que yo esperaba, la verdad. A él le encantó aquello y se fue a por la cámara de fotos a fotografiar "nuestra primera gota". Me encanta que quiera captarlo todo y vivir cada cambio a mi lado y me hace valorar muchísimo a las futuras mamás que se enfrentan a la maternidad en solitario.
Además, la gota me hizo enfrentarme al calendario "coño, la niña ya está aquí", y es que 75 días para salir de cuentas no son nada.
Desde ese día han cambiado mis sueños, tengoganas necesidad de preparar mi casa, me he dado cuenta de que el embarazo pasa y me gustaría ser más consciente, parar el tiempo, disfrutar... Quizá busque alguna clase de yoga prenatal, pero mi horario complica mucho casi todo.
Alucinada, volví a apretar y la gota creció. Una gran gota amarilla en mi pezón derecho. A gritos, llamé a mi marido, por un lado la necesidad de compartirlo todo con él, pero también porque ese color tan amarillo no era lo que yo esperaba, la verdad. A él le encantó aquello y se fue a por la cámara de fotos a fotografiar "nuestra primera gota". Me encanta que quiera captarlo todo y vivir cada cambio a mi lado y me hace valorar muchísimo a las futuras mamás que se enfrentan a la maternidad en solitario.
A mí la gota me removió. Primero, por el color tan amarillo (amarillo pus), muy lejano de la idílica imagen que tenía en mi cabeza de una gotita blanca saliendo del pezón de una madre. Más tarde descubrí que el calostro puede tener un color anaranjado o amarillo y que se empieza a producir ya durante la primera mitad del embarazo. Para muestra esta foto que he encontrado en la página de facebook Carlos González + Apego, a la izquierda calostro y a la derecha leche materna.
Debo reconocer que me causó algo de rechazo e incluso le planteé a mi marido si seguía pareciéndole atractiva después de ver aquello y si seguiría queriéndose acostar conmigo (a lo mejor os parece un poco subido de tono este pensamiento para un blog, pero así me sentí), y me juró y me perjuró que estaba orgulloso de mí, de mi cuerpo y que incluso lo sentía algo suyo.
| Imagen tomada de aquí |
Además, la gota me hizo enfrentarme al calendario "coño, la niña ya está aquí", y es que 75 días para salir de cuentas no son nada.
Desde ese día han cambiado mis sueños, tengo
En fin, cuantos grandes cambios puede provocar una pequeña gota -amarilla-.
viernes, 30 de noviembre de 2012
Copa menstrual: yo la uso
Ayer madre reciente publicó un tuit quejándose de los tampones; y yo, que parezco la hija del inventor de la copa menstrual, no pude evitar recomendársela.
No estoy muy segura de querer hablar de productos en el blog, pero me resulta muy difícil explicarle a madre reciente los pros y los contras de la copa menstrual.
Antes de usarla, yo era una fanática de los tampones. Fue mi matrona favorita quien me habló un día de ella, explicándome la cantidad de productos químicos que llevan los tampones y que ponemos en contacto con las paredes vaginales. Según me decía, la vagina es muy absorbente (por eso algunos anticonceptivos, como el anillo vaginal, se colocan el la vagina) y cada mes nos dedicábamos a alterar sus condiciones de humedad y a meterle sustancias químicas.
Pero como nadie es profeta en su tierra, pasé olímpicamente de la "copa vampírica" esa. Más adelante, me surgió la necesidad de hablar de ella, y pensé que no quería hacerlo sin saber a ciencia cierta sus ventajas o desventajas, por lo que me decidí a probarla y tardé 2 días en estar encantada con ella.
¿Qué es la copa menstrual?
Brevemente: es una copa de silicona quirúrgica, que se introduce "a modo de támpax" en la vagina cuando tenemos la regla y recoge la sangre como lo haría un tampón.
Hay varias marcas donde podéis consultar más detalles: Iris Cup (yo tengo esta por ser española), Lady Cup, Moon Cup, ... o símplemente poniendo "copa menstrual" en google.
Ventajas (o lo que me encanta de ella):
Pero alguna cosa negativa tiene:
primer segundo día y se la recomiendo a todas mis amigas (salvo a un par de ellas que tienen problemas "psicológicos" para ponerse un tampón, y creo que tendrán el mismo problema con la copa). Y podemos comprar una hucha e ir echando cada mes el dinerito ahorrado en productos de higiene femenina :)
Más opiniones:
Orquidea Dichosa que además trae una súper oferta de copas (pincha aquí para ver la oferta)
Madi nos lo cuenta aquí y aquí.
Más información que he ido encontrando:
El Blog Alternativo
¿Dónde comprarla?
![]() |
| Esta es la mía, pero hay miles de marcas |
No estoy muy segura de querer hablar de productos en el blog, pero me resulta muy difícil explicarle a madre reciente los pros y los contras de la copa menstrual.
Antes de usarla, yo era una fanática de los tampones. Fue mi matrona favorita quien me habló un día de ella, explicándome la cantidad de productos químicos que llevan los tampones y que ponemos en contacto con las paredes vaginales. Según me decía, la vagina es muy absorbente (por eso algunos anticonceptivos, como el anillo vaginal, se colocan el la vagina) y cada mes nos dedicábamos a alterar sus condiciones de humedad y a meterle sustancias químicas.
Pero como nadie es profeta en su tierra, pasé olímpicamente de la "copa vampírica" esa. Más adelante, me surgió la necesidad de hablar de ella, y pensé que no quería hacerlo sin saber a ciencia cierta sus ventajas o desventajas, por lo que me decidí a probarla y tardé 2 días en estar encantada con ella.
¿Qué es la copa menstrual?
Brevemente: es una copa de silicona quirúrgica, que se introduce "a modo de támpax" en la vagina cuando tenemos la regla y recoge la sangre como lo haría un tampón.
Hay varias marcas donde podéis consultar más detalles: Iris Cup (yo tengo esta por ser española), Lady Cup, Moon Cup, ... o símplemente poniendo "copa menstrual" en google.
Ventajas (o lo que me encanta de ella):
- No me mancho NADA, ni una gota... Nunca "rebosa"
- Discreción. Sólo es necesario cambiársela 2 veces al día (cada 12 horas): yo lo hago por la mañana, al levantarme y al llegar del trabajo.
- No se altera al entrar en contacto con nuestro cuerpo, no ponemos en contacto las paredes vaginales con blanqueantes, como ocurre con los tampones
- No huele: lo que produce el mal olor de la regla es la sangre en contacto con los textiles y el aire. La copa tiene un cierre "hermético".
- Es flexible: no se siente nada porque no aprieta y se adapta a la sparedes de la vagina.
- No absorbe, sino que "recoge", no altera la humedad natural por lo que protege la flora vaginal y evita hongos e infecciones.
- ¿Has notado que los últimos días de regla no manchas lo suficiente para ponerte un tampón? En mi caso, si me lo pongo "rasca". La copa me la puedo poner, recogerá sólo una gotita o dos, pero mi ropa interior sigue limpia, evitándome el uso de salva slip o compresas.
- Como no absorbe ni reseca, yo me la pongo en cuanto noto el primer dolor de regla. Quizá aún no me haya bajado, pero así voy protegida.
- En mi caso, me duele menos el útero. Creo que el tampón al colocarse más arriba me molestaba más.
- Es invisible: no hay riesgo de que se vea el "hilillo" del tampón cuando estás en la piscina.
- Es reutilizable, dura hasta 10 años: económica y medioambientalmente mejor!
Pero alguna cosa negativa tiene:
- Tardas un par de días en cogerle el truco al "quita y pon". Luego es coser y cantar, pero la primera vez que me la intenté quitar no sabía cómo hacerlo.
- Cuando te la quitas, está llena de sangre que directamente viertes en el wc (para escrupulosas: no hace falta mirar). A mí me gusta estar en casa para poder darle un agüita en el lavabo, pero si estás fuera no la vacías y no la lavas.
- Después de cada ciclo menstrual, yo la lavo con agua y la hiervo 2 minutos.
Más opiniones:
Orquidea Dichosa que además trae una súper oferta de copas (pincha aquí para ver la oferta)
Madi nos lo cuenta aquí y aquí.
Más información que he ido encontrando:
El Blog Alternativo
¿Dónde comprarla?
miércoles, 28 de noviembre de 2012
Premio Liebster Blog!
Mi Ciruela favorita (con pipo* dentro y todo!) me ha dado un premio, ¡yuju!:
Y aunque soy muy perezosa para publicar penitencias, y tampoco estoy segura de que le interesen mucho a nadie (aunque devoro las vuestras, pero es que hay vidas interesantísimas: una que si antes llevaba uñas acrílicas, otra que si tiene acento de Asturias pese a ser madrileña, otra que robó las bragas a una monja, también hay alguna que almacena sabiduría en forma de uñas, incluso una que de pequeña su sueño era ser fiscal!)
En fin, que entre tanta originalidad no sé qué decir, más allá de ¡¡¡¡yupiiiiiii!!!! cuando recibo un premio. Pero aquí va "mi primera vez":
La penitencia es:
Y aunque soy muy perezosa para publicar penitencias, y tampoco estoy segura de que le interesen mucho a nadie (aunque devoro las vuestras, pero es que hay vidas interesantísimas: una que si antes llevaba uñas acrílicas, otra que si tiene acento de Asturias pese a ser madrileña, otra que robó las bragas a una monja, también hay alguna que almacena sabiduría en forma de uñas, incluso una que de pequeña su sueño era ser fiscal!)
En fin, que entre tanta originalidad no sé qué decir, más allá de ¡¡¡¡yupiiiiiii!!!! cuando recibo un premio. Pero aquí va "mi primera vez":
La penitencia es:
- contar 11 cosas sobre mí
- contestar a las 11 preguntas que hacía mamá Ciruela
- elegir a 11 blogs y que esos elegidos contesten a 11 preguntas que impongo yo.
- Ahora soy ingeniera...
- ...pero hace algunos años también era asesora tuppersex (y me lo pasaba pipa e incluso lo echo de menos!)
- Se me puede considerar bastante "empollona"
- Mi madre es matrona (mi matrona favorita, de la que tanto os hablo!)
- Me acabé casando con mi mejor amigo...
- ... que al principio no me atraía nada!! ( y ahora me tiene loca!)
- Me enteré de que estaba embarazada un fin de semana, era secretísimo y nadie sabía que la búsqueda estaba en marcha... El lunes tenía un correo de una de mis primas contándome que había soñado que yo estaba esperando una niña. ALUCINANTE! (eso sí que es un método de predicción del sexo del bebé, Unafuturamamá!)
- Odio lucir escote, me da mucha vergüenza
- Soy muy inquieta, siempre quiero hacer cosas y no aguanto nada sentada. Mi marido, en cambio, mataría por ver la televisión durante toda una tarde.
- Me encanta Mary Poppins!
- No me entiendo nada bien con mi suegra (aunque nunca discutimos)
2. Contestar las 11 preguntas de Mamá Ciruela
¿Crees en el destino?
No, de hecho mi frase estrella es "ten cuidado con lo que deseas porque acabas consiguiéndolo".
¿Qué fue lo ultimo que te regalaron?
Ropita para mi bebé
¿Belén o árbol de navidad?
Belén, ¡sin duda! Mi madre ponía uno precioso y enorme que le daba mucho trabajo, y me ha prometido volver a ponerlo en cuanto nazca mi hija.
¿Papá Noel o Reyes?
Siempre Reyes, ¡Baltasar!
¿Cuál ha sido el destino de vuestro último viaje?
Hace unas semanitas nos fuimos a pasear por La Hiruela, una zona preciosa y al lado de Madrid.
¿Y cuál será el próximo?
A una casa rural en un pueblo de Salamanca
Recordáis lo que soñáis?
Bastante a menudo, y el último sueño era que mi madre estaba embarazada del mismo tiempo que yo...
¿Chocolate negro, con leche, blanco o ninguno?
Me pierde el chocolate! Con leche, ñam!
¿Te gusta tu trabajo?
Me gusta pero no es vocacional, la verdad, y me encantaría ser emprendedora..
¿Qué serie de televisión es la que más os ha enganchado:
Dexter
Tu blog es completamente secreto (no lo saben tus mas allegados) o tu entorno lo sabe y lee? ¡Secretísimo! Sólo mi marido sabe que tengo un blog (y cree muchísimo en él), aunque no sabe cual es...
¿Crees en el destino?
No, de hecho mi frase estrella es "ten cuidado con lo que deseas porque acabas consiguiéndolo".
¿Qué fue lo ultimo que te regalaron?
Ropita para mi bebé
¿Belén o árbol de navidad?
Belén, ¡sin duda! Mi madre ponía uno precioso y enorme que le daba mucho trabajo, y me ha prometido volver a ponerlo en cuanto nazca mi hija.
¿Papá Noel o Reyes?
Siempre Reyes, ¡Baltasar!
¿Cuál ha sido el destino de vuestro último viaje?
Hace unas semanitas nos fuimos a pasear por La Hiruela, una zona preciosa y al lado de Madrid.
¿Y cuál será el próximo?
A una casa rural en un pueblo de Salamanca
Recordáis lo que soñáis?
Bastante a menudo, y el último sueño era que mi madre estaba embarazada del mismo tiempo que yo...
¿Chocolate negro, con leche, blanco o ninguno?
Me pierde el chocolate! Con leche, ñam!
¿Te gusta tu trabajo?
Me gusta pero no es vocacional, la verdad, y me encantaría ser emprendedora..
¿Qué serie de televisión es la que más os ha enganchado:
Dexter
Tu blog es completamente secreto (no lo saben tus mas allegados) o tu entorno lo sabe y lee? ¡Secretísimo! Sólo mi marido sabe que tengo un blog (y cree muchísimo en él), aunque no sabe cual es...
3. Elegir a 11 blogs y que esos elegidos contesten a 11 preguntas que yo invento...
- Una frase...
- ¿Tu blog es secreto o tu entorno sabe de su existencia e incluso lo lee? (copiada de mamá Ciruela)
- ¿A qué o quien le quitas el tiempo que le das a a la blogosfera?
- ¿Por qué ese nombre para el blog?
- ¿Y por qué tu pseudónimo (si lo tienes)?
- ¿Hablas a tu entorno de l@s bloguer@s que conoces, sus experiencias,... como si formaran parte de tu círculo?
- Una receta "paso a paso" que te venga ahora mismo a la cabeza (y sí, vale la de la tortilla francesa)
- ¿Con quién pasarás la Nochebuena?
- ¿El regalo que más ilusión te hace hacer estas navidades?
- ¿Y el que esperas con más ganas? (babyhunters, carta a Papá Noël, que para eso es padre!)
- ¿Qué te gustaría saber de mí? para facilitar las futuras penitencias :)
He revisado los blogs que sigo y casi todas lo tenéis... así que además de pediros que por favor lo coja quien no lo tenga, se lo concedo a ... TACHÁN:
Me desordeno: porque me encantan sus dibujos
La piel que habitas: para que no nos vuelva a abandonar tanto tiempo y nos siga dando buenos consejitos
Xdmnc: que ojalá este retraso sea algo más que eso!
martes, 27 de noviembre de 2012
Suelo pélvico (I): Fisioterapia
Noviembre, los primeros fríos. 27 semanas de embarazo, un estornudo... ¡aaaaaachús! y una gotita de pis empapa mis nuevas bragotas premamá. Entonces me acuerdo de que ayer no hice los Kegel (¡m*****!).
EVENTO SEGUIMOS SIENDO LAS MISMAS
Al principio del embarazo ya había oído hablar de Kegel, de bolas chinas (¡no sabéis cuánto! pero esa es otra historia que debe ser contada en otro momento) y del suelo pélvico, pero mi constancia en el tema era mínima. Un día, estando embarazada de 20 semanas me llamaron de una clínica de fisioterapia (Valle 36) para invitarme a un taller de suelo pélvico organizado por Seguimos siendo las mismas, y decidí asistir.
En este taller (gratuito) nos recordaron la importancia del periné a lo largo de nuestra vida, nos hablaron de los archi-conocidos y poco practicados ejercicios de Kegel, y desmitificaron la idea de que "todas debemos hacer la misma tabla", cosa que como os contaré más adelante, ya sospechaba. También aprovechamos para preguntarle por el epi-no, por el sexo en el embarazo y en el post-parto, por la rehabilitación del suelo pélvico tras dar a luz,...
En fin, me pareció muy interesante y salí de allí con una bolsa llena de regalos y decidida a practicar los Kegel de manera constante. Día tras día iba en el metro o en el cercanías contando: 1, 2, 3, 4,...
EMPIEZO A PRACTICAR...
Me daba la sensación de que algo no estaba haciendo bien: al contraer y soltar varias veces seguidas sentía que la primera vez era capaz, pero que poco a poco "perdía fuelle" y al final me costaba distinguir entre relajación y tensión.
Así que, ni corta ni perezosa, llame a la clínica para preguntar si tenían algún servicio que pudiera ayudarme, y me citaron con una fisio, Elena. Os tengo que confesar que iba un poco nerviosa porque no sabía si la sesión se parecería más a un tacto vaginal o a una clase de pilates... ahora sé que se parece más a lo primero.
CONSULTA CON LA FISIO
Me atendió en una sala preciosa e íntima, que quitaba un poco de hierro a la situación (eso de abrirte de piernas y que te toqueteen preguntándote si sientes esto o lo otro no es la situación más relajante que me pueda imaginar). En primer lugar toqueteo un poco la zona (introduciendo los dedos en la vagina, para ser explícita) para ver el estado de mi musculatura. Me sorprendió que me dijera que tenía contracturas, y me explicó que al igual que el cuello o la espalda, se tensa con el estrés. Por eso, aunque el masaje perineal se suele recomendar hacia la semana 34, en mi caso veía conveniente que empezara a hacerlo hacia la semana 30.
Luego pasamos a los Kegel, y entendió perfectamente lo que me ocurría. Pero para que lo entendiera yo, me puso el EPI-NO, una especie de baloncito de rugby hinchable, unido a un manometro que se introduce en la vagina y se hincha un poquito y permite ver la presión que ejerce tu musculatura sobre el balón.
Empezamos con los Kegel "rápidos", y pude ver con mis propios ojos como el manómetro del EPI-NO (lo que mide "la fuerza que haces") pasaba de 5 (relajación) a 7 (contracción) y relajo... Sólo que en el descanso no terminaba de relajar los músculos y la presión se quedaba más y más alta cada vez, lo que explica que cuando llevo unos cuantos ejercicios hechos, no note la diferencia entre relajación/contracción.
Más tarde pasamos a los Kegel "mantenidos", esos que cuentas hasta 4, por ejemplo, contrayendo y luego descansas el doble de tiempo. En estos el EPI-NO me enseñaba como contraía... Llegaba a 7, pero lejos de mantener, la presión empezaba a caer...
Me fui de allí con las ideas más claras, con una "tabla de ejercicios" adaptada a mí y al estado de mi musculatura, y verdaderamente contenta de haberme atrevido a ir (bueno, ¡y con 60 € menos!).
MIS CONCLUSIONES
Esa misma tarde había quedado a tomar unas cañas con mis amigas, y compartí la experiencia. ¿Qué encontré? Absoluto desconocimiento de que existiera fisioterapia perineal, sorpresa ante la idea de que me hubiera dejado "toquetear" y un pudor que no deja de ser extraño en una embarazada, a las que los médicos nos tienen más que manoseadas...
Con una sesión de fisio, no me considero cualificada (¡ni mucho menos!) para hablar de kegel, suelo pélvico y escapes de orina, ni para recomendar una u otra clínica de fisioterapia. Pero si alguna siente que algo no está haciendo bien, o que podría necesitar ayuda, o simplemente le interesa profundizar en el tema, sí que recomendaría buscar este tipo de ayuda.
Y para terminar como he empezado: ayer por la mañana, un estornudo... ¡aaaaaachús! y una gotita de pis empapa mis nuevas bragotas premamá. Entonces me acuerdo de que el día anterior no hice los Kegel (¡m*****!). Como veis, me falta constancia :)
EVENTO SEGUIMOS SIENDO LAS MISMAS
Al principio del embarazo ya había oído hablar de Kegel, de bolas chinas (¡no sabéis cuánto! pero esa es otra historia que debe ser contada en otro momento) y del suelo pélvico, pero mi constancia en el tema era mínima. Un día, estando embarazada de 20 semanas me llamaron de una clínica de fisioterapia (Valle 36) para invitarme a un taller de suelo pélvico organizado por Seguimos siendo las mismas, y decidí asistir.
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| Regalitos de Seguimos siendo las mismas y Valle 36 |
En fin, me pareció muy interesante y salí de allí con una bolsa llena de regalos y decidida a practicar los Kegel de manera constante. Día tras día iba en el metro o en el cercanías contando: 1, 2, 3, 4,...
EMPIEZO A PRACTICAR...
Me daba la sensación de que algo no estaba haciendo bien: al contraer y soltar varias veces seguidas sentía que la primera vez era capaz, pero que poco a poco "perdía fuelle" y al final me costaba distinguir entre relajación y tensión.
Así que, ni corta ni perezosa, llame a la clínica para preguntar si tenían algún servicio que pudiera ayudarme, y me citaron con una fisio, Elena. Os tengo que confesar que iba un poco nerviosa porque no sabía si la sesión se parecería más a un tacto vaginal o a una clase de pilates... ahora sé que se parece más a lo primero.
CONSULTA CON LA FISIO
Me atendió en una sala preciosa e íntima, que quitaba un poco de hierro a la situación (eso de abrirte de piernas y que te toqueteen preguntándote si sientes esto o lo otro no es la situación más relajante que me pueda imaginar). En primer lugar toqueteo un poco la zona (introduciendo los dedos en la vagina, para ser explícita) para ver el estado de mi musculatura. Me sorprendió que me dijera que tenía contracturas, y me explicó que al igual que el cuello o la espalda, se tensa con el estrés. Por eso, aunque el masaje perineal se suele recomendar hacia la semana 34, en mi caso veía conveniente que empezara a hacerlo hacia la semana 30.
Luego pasamos a los Kegel, y entendió perfectamente lo que me ocurría. Pero para que lo entendiera yo, me puso el EPI-NO, una especie de baloncito de rugby hinchable, unido a un manometro que se introduce en la vagina y se hincha un poquito y permite ver la presión que ejerce tu musculatura sobre el balón.
Empezamos con los Kegel "rápidos", y pude ver con mis propios ojos como el manómetro del EPI-NO (lo que mide "la fuerza que haces") pasaba de 5 (relajación) a 7 (contracción) y relajo... Sólo que en el descanso no terminaba de relajar los músculos y la presión se quedaba más y más alta cada vez, lo que explica que cuando llevo unos cuantos ejercicios hechos, no note la diferencia entre relajación/contracción.
Más tarde pasamos a los Kegel "mantenidos", esos que cuentas hasta 4, por ejemplo, contrayendo y luego descansas el doble de tiempo. En estos el EPI-NO me enseñaba como contraía... Llegaba a 7, pero lejos de mantener, la presión empezaba a caer...
Me fui de allí con las ideas más claras, con una "tabla de ejercicios" adaptada a mí y al estado de mi musculatura, y verdaderamente contenta de haberme atrevido a ir (bueno, ¡y con 60 € menos!).
MIS CONCLUSIONES
Esa misma tarde había quedado a tomar unas cañas con mis amigas, y compartí la experiencia. ¿Qué encontré? Absoluto desconocimiento de que existiera fisioterapia perineal, sorpresa ante la idea de que me hubiera dejado "toquetear" y un pudor que no deja de ser extraño en una embarazada, a las que los médicos nos tienen más que manoseadas...
Con una sesión de fisio, no me considero cualificada (¡ni mucho menos!) para hablar de kegel, suelo pélvico y escapes de orina, ni para recomendar una u otra clínica de fisioterapia. Pero si alguna siente que algo no está haciendo bien, o que podría necesitar ayuda, o simplemente le interesa profundizar en el tema, sí que recomendaría buscar este tipo de ayuda.
Y para terminar como he empezado: ayer por la mañana, un estornudo... ¡aaaaaachús! y una gotita de pis empapa mis nuevas bragotas premamá. Entonces me acuerdo de que el día anterior no hice los Kegel (¡m*****!). Como veis, me falta constancia :)
martes, 13 de noviembre de 2012
También fuisteis primerizos
Hasta el moño estoy de los comentarios de mis padres, tíos y suegros fingiendo estar alucinados cuando les comentamos nuestras inquietudes respecto a la compra de un cochecito de bebé u otro, o un cambiador. Hasta el moño de que me llamen "primeriza" como quien dice "pusilánime", porque señores, el que ha tenido 5 hijos también fue primerizo.
Esta semana cumplo mi semana 26 de embarazo, y contando a la antigua usanza, estoy de 6 faltas: Esto significa que dentro de 3 meses nuestra pequeña estará ya entre nosotros. En estas 26 semanas (23 desde que me enteré de que estaba embarazada), ni mi marido ni yo hemos perdido la cabeza comprando nada para nuestra hija, sencillamente no hemos invertido un euro en la llegada de nuestro bebé. ¿Por qué? Hay mil razones:
Son 4 cosas exactamente. Dudo mucho que entrando en el último trimestre de embarazo se me pueda tachar de obsesiva, y mucho menos a mi marido. Pero si me preguntas que hice el sábado, te contestaré que estuve mirando y comparando en internet precios y calidades de mini-cunas.Y el domingo fuimos a un centro comercial a ver cochecitos.
¿Eso me obliga a aguantar miradas condescendientes de los tíos y padres de ambos, que incluso me atrevería a calificar de acusaciones e impertinencias?:
Mamás de 2, de 3 o de más, ¿qué es lo que molesta tanto de los "primerizos"?
Esta semana cumplo mi semana 26 de embarazo, y contando a la antigua usanza, estoy de 6 faltas: Esto significa que dentro de 3 meses nuestra pequeña estará ya entre nosotros. En estas 26 semanas (23 desde que me enteré de que estaba embarazada), ni mi marido ni yo hemos perdido la cabeza comprando nada para nuestra hija, sencillamente no hemos invertido un euro en la llegada de nuestro bebé. ¿Por qué? Hay mil razones:
- Porque al principio todo el mundo te dice que no compres nada, que no te hagas ilusiones.
- Porque estuvimos los primeros 4 meses dudando si continuar en nuestra casa o mudarnos: veíamos casas, estudiábamos precios,...
- Porque una vez decidimos mudarnos, tardamos un mes en tener la casa al nivel que nos gusta: limpia, pintada, y con todo funcionando (sólo disponemos de fines de semana)
- Porque llevo 15 días durmiendo en mi nueva habitación, 15 días de colgar cortinas de ducha, colocar ropa en armarios, ordenar cocina,...
- Una mini-cuna de colecho, que bien puede ser una de IKEA tuneada por mi marido
- Un cochecito de bebé con capazo "no homologado" y hamaca
- Un Grupo 0+ para el coche
- Una colchoneta-cambiador que pondré sobre una cómoda de mi habitación
- Una bañera tipo Tummy-tub o Puj, estamos decidiendo
Son 4 cosas exactamente. Dudo mucho que entrando en el último trimestre de embarazo se me pueda tachar de obsesiva, y mucho menos a mi marido. Pero si me preguntas que hice el sábado, te contestaré que estuve mirando y comparando en internet precios y calidades de mini-cunas.Y el domingo fuimos a un centro comercial a ver cochecitos.
¿Eso me obliga a aguantar miradas condescendientes de los tíos y padres de ambos, que incluso me atrevería a calificar de acusaciones e impertinencias?:
- ¡Qué pesados sois! ¿Tanto lío para un cochecito? Más brazos y menos carrito, hija. Coge el más bonito y punto. Sí, y me gasto entre 700 y 1000 € en una cosa bonita, claro!
- Vuestra generación es muy consumista: ¿cambiador? Es un trasto, toda la vida os hemos cambiado en la cama, en el sofá,... Pues porque no se te ocurriría poner una colchoneta en la cómoda de tu dormitorio, en la mesa del comedor... Imaginación al poder! Y no es mi generación la que nos ha llevado a la crisis, ni necesito un crédito para pagar mi Ford "Fiesta-familiar".
- ¿Sabes lo que te hace falta? Unos biberones. -Pues es que no quiero comprar biberones, tengo una farmacia delante de casa y ya recurriré a ella si hacen falta. -Pero aunque le des de mamar, habrá que darle agua. -No, con LM no debe darse agua. -Pues suero. Ohmmmmm...
Mamás de 2, de 3 o de más, ¿qué es lo que molesta tanto de los "primerizos"?
miércoles, 24 de octubre de 2012
Embarazo y vacuna de la gripe
Ayer me vacuné de la gripe por recomendación de mi matrona y sin pensármelo demasiado. No soy muy partidaria de tomar o introducir nada en mi cuerpo con un bebé formándose en mi interior, pero me insistió en que "es más probable que la gripe dé lugar a complicaciones graves en embarazadas que en mujeres que no estén embarazadas", y que en ese caso sí que tendría que tomar medicación, además de suponer un verdadero riesgo para el bebé.
HECHOS:
Sin embargo no me quedé muy tranquila, y hoy estoy estudiándome toda la documentación que hay sobre embarazo y vacuna de la "influenza estacional" (he descubierto que este es su nombre) en Google.
Tengo la suerte de que en mi trabajo nos vacunan a todos los que lo soliciten, y además el gabinete médico está justo enfrente de la cafetería. Así que, sin pensármelo mucho, allá que me fui en cuanto terminé de desayunar.
| Me imagino que será una situación frecuente en los tiempos que corren... |
- Las embarazadas estamos catalogadas como personas con alto riesgo de desarrollar complicaciones relacionadas con la influenza.
- No deben vacunarse las embarazadas de menos de 3 meses de gestación (esto me mosquea).
- Tampoco deben vacunarse los bebés de menos de 6 meses (¿y mi feto de 21 semanas de vida sí?)
Sin embargo no me quedé muy tranquila, y hoy estoy estudiándome toda la documentación que hay sobre embarazo y vacuna de la "influenza estacional" (he descubierto que este es su nombre) en Google.
Tengo la suerte de que en mi trabajo nos vacunan a todos los que lo soliciten, y además el gabinete médico está justo enfrente de la cafetería. Así que, sin pensármelo mucho, allá que me fui en cuanto terminé de desayunar.
Dicen que, pese a estar recomendado por los especialistas, el porcentaje de embarazadas que se vacuna cada año es bajo.
Yo ya estoy vacunada, entre otros motivos porque igual que todo el mundo opina del sector en el que trabajo con bastante desconocimiento, me imagino que lo mismo ocurrirá con los temas sanitarios, y seré más ignorante de lo que creo.
¿Tenéis pensado vacunaros?
Etiquetas:
embarazo
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